Si bien se esperaba a la semana de turismo con cierto aire de optimismo, los números fueron superiores a los esperados, más que nada a partir del jueves, cuando se produjo el pico máximo en la llegada de turistas al departamento.
Los primeros días de la semana se dieron como lo previsto. Sin embargo, a partir del jueves, seguramente incentivado por el buen tiempo que reinaba hasta ese momento en la zona, se produjo un "boom" de turistas que sobrepasó lo calculado por la Intendencia y otras entidades municipales.
Además de las miles de personas que llegaron por aire y mar, más de 35 mil vehículos pasaron por el peaje Solís desde el domingo al jueves. Se dió además un excelente porcentaje de ocupación en los hoteles, principalmente en los de 4 y 5 estrellas.
Si bien se esperaba con optimismo la llegada de los turistas, siempre y cuando el tiempo acompañara, que lo hizo, se mantenía cierta cautela al respecto. Pero los números superaron largamente las expectativas.
La procedencia de los bienvenidos "invasores" fue variada, con la clara predominancia de argentinos, brasileros y del turismo interno. Pero también llegaron paraguayos, bolivianos, italianos, españoles, israelitas, entre otros.
También se registró un buen trabajo a nivel comercial, principalmente en los negocios dedicados a la gastronomía. Con la semana santa se cerró la alta temporada y comenzamos a entrar en el período más largo y menos fructífero del año.
Sin embargo, la ciudad espera el invierno mejor posicionada que el año pasado, y se planea apuntar firmemente a cada fin de semana largo y a las vacacione de julio, y a definir un buen calendario de eventos con al menos una cita importante por mes en lo que resta del año.


Sociales
Martín Tabeira
21/04/2003




