El próximo sábado 12 de julio en el Hotel San Marcos, se realizará una charla sobre el Agua de Mar y sus utilidades. La misma estará a cargo del Sr. Laureano Domínguez Ruiz y la Dra. Silvana González Lessa.
Este sábado 12 a las 16.30 en instalaciones del Hotel San Marcos de Punta del Este, Avenida Mar del Plata Nº191, se dictará la charla "Propiedades terapéuticas y nutritivas del agua de mar: el ayer y el hoy de los dispensarios marinos en el mundo", la cual estará a cargo de Laureano Domínguez Ruiz y la Dra. Silvana González Lessa. El ingreso será libre para todo público.
Laureano Alberto Domínguez Ruiz es periodista e investigador sobre el plasma marino como sustituto del plasma sanguíneo, así como un experto conocedor de la vida y obra de René Quinton. Hace unos tres cuartos de siglo, René Quinton era universalmente célebre y se le situaba entre los sabios más grandes del mundo.
Los experimentos realizados a finales del siglo XIX por Quinton, que se repitieron en 1975 en la Universidad de La Laguna, muestran cómo el agua del mar puede sustituir a la sangre sin complicaciones. Además, los defensores del "plasma marino" afirman que su ingesta ayuda a combatir enfermedades y puede acabar con el problema del hambre en el mundo.
Entre las enfermedades para cuyo tratamiento se emplea el agua marina se encuentran los problemas renales, de próstata, soriasis, artritis, bronquitis y asma, además de diferentes desequilibrios del sistema nervioso.
Silvana González Lessa es Médica y Terapeuta Marina, Miembro Fundadora de PRODIMAR (Proyecto Dispensarios Marinos), Miembro del Comité Científico de la Fundación AQUAMARIS y Coordinadora de los Dispensarios Marinos de Uruguay. A continuación presentamos un trabajo de la Dra. González Lessa sobre el Agua de Mar.
El Agua de Mar no es sólo agua
Hace miles de millones de años nació la primera célula en las Aguas del Mar, obteniendo de esas aguas los mensajes genéticos y todos los nutrientes que necesitaba para crecer y multiplicarse. Esa célula marina dió paso a seres unicelulares, después pluricelulares, después invertebrados y finalmente vertebrados. A los vertebrados pertenece el género humano, conservando a la célula marina original como unidad básica de su organismo.
Para mantener a su alrededor un medio similar al Mar primigenio que le dió la vida, la célula se rodeó de un líquido cuya composición es casi idéntica a la del Agua de Mar. Ese líquido, llamado extracelular, tiene la misma función que tenía el Mar con su primera célula: aportarle a todas las células que baña los mensajes genéticos adecuados para que puedan reproducirse, y proporcionarles los nutrientes esenciales para que se mantengan vivas y en óptimo estado de salud.
El cuerpo humano se considera, pues, como un océano cerrado que perdió el contacto con su fuente original: el océano abierto. De ahí la necesidad de incorporar periódicamente el Agua de Mar a nuestro organismo, para renovar el líquido extracelular que baña nuestras células y seguir manteniendo el acuario que somos en óptimo estado de salud.
Las propiedades terapéuticas y nutritivas del Agua de Mar se deben no sólo a la riqueza de su composición (todos los elementos de la Tabla Periódica de Mendeleiev, microplancton en forma de zooplancton y fitoplancton, vitaminas, proteínas, gases, etc.), sino también y sobre todo, la memoria de vitalidad y equilibrio aportada por el agua marina.
El científico francés René Quinton descubrió toda esa riqueza y la tradujo, para bien de la humanidad, en sencillos Dispensarios Marinos en los que se curaron miles de niños y adultos con el agua de mar administrada por distintas vías.
Los Dispensarios Marinos actuales, operantes en Colombia, Méjico, Uruguay, Mauritania y Barcelona, nos confirman día a día y de forma asomobrosa la veracidad de los trabajos de René Quinton: que es posible evitar la muerte por desnutrición con la simple incorporación de tres vasos de agua de mar al día, y que las propiedades terapéuticas y equilibrantes del Agua de Mar abarcan dimensiones cada vez mayores en organismos enfermos y en personas sanas.


Cultura
Martín Tabeira
09/07/2003




